Delincuentes queman a taxista al interior de su vehículo

Desalmados hampones no tuvieron misericordia con un joven taxista a quien encerraron en su vehículo para rociarle con gasolina y prenderle fuego cuando se encontraba por un sector conocido como Las Canteras del barrio 7 del centro poblado Alto Trujillo, en el distrito de El Porvenir.

El difunto fue identificado como Jordan Jairo Moya Bello (25) y murió cuando era trasladado por agentes policiales de la comisaría de Sánchez Carrión al Hospital de EsSalud, Víctor Lazarte Echegaray de la Urb. Rázuri.

Se baraja la hipótesis de que el joven taxista fue secuestrado por un grupo de sujetos que le solicitaron una carrera y tras encañonarlo lo obligaron a desviarse de su ruta para llevarlo a la zona desolada donde fue hallado.

Según vecinos del lugar, al promediar las 4:00 a.m. de ayer escucharon a lo lejos que una persona gritaba pidiendo auxilio y al salir a ver lo que pasaba divisaron una bola de fuego. Al acercarse se percataron que un automóvil con un hombre dentro se quemaba.

Trataron de apagar el fuego con arena pero la candela se extendió rápidamente y terminó por consumir el auto y dejar totalmente quemada a la víctima.

La Policía realizó un rápido operativo por las zonas cercanas para tratar de atrapar a algún sospechoso, sin resultados positivos.

La madre del occiso, Guisell Bello Bermúdez, acompañada de otros familiares llegó a la morgue de Trujillo para retirar los restos de su hijo y darle cristiana sepultura.

Refirió que Jordan era soltero, vivía solo y se dedicaba a trabajar como taxista desde que tenía 18 años de edad.

Siempre le gustó trabajar en transporte público, desde niño trabajó como cobrador de combis en la empresa de transportes Diamantes, que cubre el recorrido de Alto Trujillo a Las Delicias, contó.

No descarta que a su hijo lo hayan querido asaltar y puso resistencia para evitar que le roben su unidad móvil.

El cuerpo de Jordan fue recogido y será velado en la Mz. C, lote 1 C, en el sector Manuel Cipriano del Nuevo Porvenir.

La Policía investiga si fue un acto de venganza o un hecho de intimidación para el cobro de cupos. (fuente: larepublica.pe)

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