En uno de los extremos que colinda con coliseo Gran Chimú, se aprecia un pasamanos con bases oxidadas que representan un peligro para los infantes y jóvenes que acuden diariamente a este lugar.
Una madre de familia, lamentó que algunos de estos juegos no puedan ser utilizados por falta de mantenimiento.
Y aunque algunos juegos están clausurados, estos permanecen expuestos y amarrados con fierros que se notan oxidados.

Incluso, la madera de algunas infraestructura está carcomida y puede colapsar en cualquier momento. 
Un padre de familia, alertó que los fierros oxidados podrían provocar la muerte de los menores como lo sucedido en el parque Daniel Marcelo de La Esperanza. (fuente: rpp.pe)

Por director