Pasar una larga temporada en el Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Trujillo, conocido como La Floresta, no habría sido suficiente para acabar con los malos pasos de Enrique Yoel Guzmán Tomas, de 18 años, apodado ‘Kikín’, quien, en una muestra de burla hacia la autoridad, efectuaba robos al paso a media cuadra de la comisaría Nicolás Alcázar, en El Porvenir.

Y si bien, apenas abandonó la correccional para menores volvió a las andadas, la Policía, gracias a sus víctimas, pudo dar con su identidad y detenerlo.

Correrías de ‘Kikín’

Durante el 2016, la comisaría Nicolás Alcázar recibió más de una decena de denuncias relacionadas al robo de celulares. Las víctimas sindicaban como el autor de tales ilícitos a ‘Kikín’. Coincidentemente, durante ese año, se le intervino en varias oportunidades por no portar su documento de identidad.

No obstante, no sería por esas acusaciones que se concretaría su ingreso a La Floresta. En enero del 2017 se vio involucrado en el robo a un almacén y, tras el debido proceso, lo metieron al reformatorio.

 

De vuelta al delito 

Durante su estadía en La Floresta cumplió la mayoría de edad y recuperó su libertad un día después de la última Navidad.

No descansó mucho y volvió a los atracos al paso. Transcurrían las 10:00 de la noche del último jueves, cuando la joven, de iniciales V.B.G.Y, de 22 años, transitaba por los exteriores del servicentro ‘PetroAmérica’, ubicado en el cruce de las calles Cahuide y Manuel Ubalde, a solo unos metros de la comisaría Nicolás Alcázar.

De pronto, apareció un sujeto que le cerró el paso y se apresuró en arrebatarle su cartera. La víctima trató de evitar el atraco, pero finalmente cedió ante la violencia del ladrón, quien huyó raudamente del lugar. En el bolso había un teléfono celular, su cargador, y un cuaderno.

Casi dos horas después. Desde una esquina del mencionado grifo apareció una moto lineal con dos ocupantes, uno con capucha y el otro con casco de motociclista. El primero bajó del vehículo, corrió hacia la trabajadora del establecimiento N.D.C.R, de 19 años, quien en ese momento cumplía la función de vender combustible. El hampón la amedrentó con un arma blanca (cuchillo) y con palabras soeces la obligó a entregar un bolso con la taquilla de la noche (más de 500 soles).

Las dos agraviadas se apersonaron hasta la comisaría y comunicaron los robos. Los agentes les mostraron un álbum con las fotografías de los presuntos sospechosos. Ellas no tardaron en identificar a ‘Kikín’. Con dicha información, los efectivos del orden planificaron un plan de seguimiento contra el denunciado.

 

La captura

Lograron avistarlo por la cuadra 11 de la avenida Pumacahua, el último viernes, a las 4:51 de la tarde. Lo acorralaron. El muchacho al darse cuenta de la presencia policial trató de huir, pero ya estaba cercado y raudamente fue reducido. Se le condujo hasta la carceleta de la comisaría, donde nuevamente lo reconocieron como el que robó a las féminas.

Luego de un largo interrogatorio, a fin de que brinde la identidad de su cómplice en el atraco al grifo, lo pusieron a disposición del Ministerio Público.

Dadas las evidencias que lo implican en recientes hechos ilícitos y su mayoría de edad, volvería tras las rejas, pero en esta ocasión se convertiría en un interno más del hacinado centro penitenciario El Milagro. (Fuente: satelite.pe)

Por director